¡Miraba...!
Veía a través de mis ojos empañados...
solamente las matas coloridas...
¡Bellas!
Pero mis pupilas seguían enfocando más allá de esa belleza.
Buscaban entre todo lo que podía distraerlas
Solamente el cántaro de agua.
¡Fresca!
Quería..
Saciar su sed, que imperiosa reclamaba
La pureza del líquido precioso...
¡Único!
Agua!...
Preciado bien que tantos necesitan
y que el que tiene no valora como debe...
Necios!
miércoles, 7 de julio de 2010
En el jardín!
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