jueves, 29 de diciembre de 2011

Tan sólo una palabra... tan sólo su eco!

Tiempo de fiesta!
Final de tiempos otorgados!
Pensamientos apretados ocupando todos los espacios!
La paz que se ausenta!
El sueño no se logra!
La vida nos aplasta!
Los anuncios se concentran en un solo punto: "preocupación"....

En ese punto exacto en donde todos los espacios y recodos de la vida se llenan con el miedo y el cansancio...

Ella sintió una paz ficticia, pero paz al fin...
Se ausentó la preocupación , el miedo....
Todo se resumía en dar tres pasos en ese preciso instante...
Justo tres pasos y a seguir gozando de la ausencia de todo!
Cuando levantó el pie derecho para comenzar "ese primero de los tres"....
Una pitada y la orden de un hombre corpulento , la congeló y por un instante llegó hasta ella la imagen de una niña, llena de energía y amada por ella durante todos los tiempos diciendo:"Igualmente". Y la recordó como soplando las brasas que aún tenían fuego en su interior y otorgándole fuerza a su presente.

Y desistió!

Se quedó quieta a tres pasos de las vías y la máquina pasó levantando polvo y viento.

La sacudió y casi cae!

Pero volvió a recordar el eco de la palabra "igualmente" que se emitió a distancia pero que entibió su corazón como cuando de niña recibía la aprobación de su "hermana mayor - su única hermana".

Y con nuevos bríos, replanteándose las cosas... aquí está llegando al nuevo año, en un lugar de Baires, En un punto del Mundo... Esperando que la Esperanza renueve sus fuerzas y empuje a su puerto buenos momentos seguros y serenamente felices.

Bienvenido 2012!

sábado, 10 de diciembre de 2011

Fuera del tiempo... en otro tiempo..

Imagen: María E. Gómez

Quedé quieta en una casa del 1900.
Peldaños ruidosos, bronces brillosos... sus vitró, puertas pesadas... pisos ornamentados... Quieta
Quedo quieta.
Más allá de la querra mundial...
En el caserón, como si viviera en Europa.
Condición social, cultural, social... rodeada de arquitectura francesa.
Luces tenues, muebles pesados, cortinados de telas de trama cerrada, como si fuesen gobelinos... todo pesado ... muy pesado!
Entre las vueltas y diagonales de las rejas de bronce de sus balcones, mis ojos de niña, epían el más allá...
Los ruidos me embriagan igual que el aroma de los jazmines y las madreselvas..
Desde allí veo la iglesia del Pilar...
En silencio escucho el piar de los pájaros y el decir de los que ofrecen mercancías en esa mañana larga, que está sobrecargada con el correr sigiloso de la servidumbre que va cumpliendo lo que la señora dejó ordenado. Eso todo para que cuando el señor llegue, la mesa ofrezca todo y en forma...
Mis ojos de niña espían hasta no poder más... imagina y escucha...escucha e imagina.
Sube el griterío de niños desde la planta baja y atraviesan las paredes del palacio. Se suma a todo ello el llorar de un violín, que no sabe bien quien toca

Subiendo sus ojos, ve un trozo de cielo bien azul, con unas nubes como corderos... y bajando un gorrión que se queda entre los geranios del balcón, y le mira como preguntándole ... quién sabe qué misterios, ahondando quién sabe en qué magia y en qué cuentos...
Yo.. niña..
¿Qué puedo decir si no puedo tan siquiera entender todo el mundo que me rodea? Este mundo que me parece que no es mío. Este mundo que sueño, que es otra vida, que aterricé en esta casa, en otro tiempo y que nadie sabe que vivo allí, en cuclillas, entre los geranios del balcón del primer piso.

Llegó el momento difícil!!!!


Me estoy alejando de la pantalla...
¡Me cuesta tanto estar aquí...!
Luchando para encontrar las palabras, tratando de recordar cómo se escriben y seguir moviendo mis dedos que aún reconocen el teclado y sus puntos mágicos que una a una desgranan las letras buscadas.

Pero hoy , cuando me di cuenta que durante tres días tuve que estar a merced del "después".
Palabra terrible si las hay.
Palabra que cuanto más tiempo pasa, más y más la escucho y la sufro.

Es que en estos tiempos en los que ya no trepo a un banco, ni puedo arrodillarme ni agacharme....
todo se me hace tan difícil!

Llevo tanto tiempo poniendo lo mejor de mi histrionismo, para disimular, para disparar la atención de todos hacia otro lado, que hay días en que hasta yo me la creo.
Mi pregunta interior es: se trata de orgullo, de pensar que uno tiene que poder siempre todo? O simplemente tratar de retardar lo más posible el que mis hijos se enfrenten con la realidad de que la mamá que todo lo pudo hasta ahora, ya no es esa.... que la realidad ha dicho hasta aquí.

Llegó el momento de grandes resoluciones. Espero no equivocarme. Espero que la Guía de Dios no me sea difícil de seguir.

Por eso si no estoy por aquí...
Si ya no me asomo por sus vidas...
Es que ya llegó el momento...
De pedir ayuda...
De cambiar mi vida...
Y cuánto cuesta! Por Dios! Cuánto!

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