domingo, 5 de agosto de 2012

Nuevamente el terror!



Ella temblaba bajo su piyama!
Ella quedó sintiendo que los fantasmas de un pasado lejano, retornaban!
Ella trastornada atendió y murmuró ....
Sus esfínteres se aflojaron. Su corazón quedó dando tumbos arrítmicos. Su mente convocó todos los recuerdos que enloquecidos danzaban en su interior...

Miedo?
Qué va!
Terror...
Terror que creyó  nunca volvería!

Ella nunca pudo olvidar el ruido de las botas, las corridas ruidosas, el olor que esparcían....

El olor del miedo es singular, pero lo que provoca el terror... es inigualable.

Ella dejó de razonar!
Nada escuchaba, más allá del paso de esas botas subiendo y bajando, yendo y viniendo...
No podía contestar, solamente balbuceaba...
Se sentó y sorbió un poco da agua y pidió permiso....
"- Puedo ir al baño?"
Y pasaron las semanas y ella sigue yendo al baño de continuo!
Y pasaron las semanas y ella sigue sin dormir, esperando el ruido del portazo y las pisadas...
Y pasaron las semanas y ella se ha vestido de terror e indefensa solamente espera... tal vez la ejecución injusta , pero ejecución al fin.

Terror y botas...
Botas y pisadas...
La intimidad violada...
Soledad, dolor y ... botas.
Volvió el silencio.
Volvió el aislarse.
Volvió lo que creyó que ya se había ido! Pero "eso"  que creyó olvidado... siempre había estado suspendido, muy temido.

"Eso que temía. Eso me aconteció." Libro de Job- La Biblia.

sábado, 4 de agosto de 2012

Niebla suavizante


Cuando la neblina o la llovizna, inunda nuestro entorno... no es cuestión de tratar de saber si son nuestros ojos los que tal vez estén llorando, sino de disfrutar el contorno suavizado de cada presencia en derredor.

Me gusta esta parte, cuando el dolor es suavizado por ese " quéseyo" que  hace que los agudos se diluyan en delicadas curvas.
¡Sí! !Aminora el dolor cual un placebo!
 Y allí desaparece la agresión, de lo que la potente luz de la verdad o la claridad de los recuerdos hace que lo que no se puede olvidar y nos persigue, se haga  más real.          
Si! al retirarse  la niebla nos niega una vez más esa pátina de piedad que hace el doloroso presente soportable.

Por eso es que me encanta mi ciudad y su melancólica neblina....

Cuando joven tomaba rumbo al puerto y allí, en uno de los pisos de un hotel que daba al río.... tomaba un té y saboreaba la vista deliciosa de la Plaza del Retiro,con su gran reloj, los cientos de personas que la cruzan, la infinidad de micros y de autos atorados, buscando con desesperación una salida a ese embudo loco que no cesa de recibir máquinas y seres, tratando todos de llegar como locos a una misma cita, a la misma hora.

Una vista suave, delicada, calma. Hasta el ruido amortiguado hacía suponer que la cortina de niebla hacía que ésto así ocurriera. Olvidando los gruesos cristales dobles de los ventanales...


Dicen que mañana habrá sol para disfrutar... espero que éste solamente me acerque un toque de alegría aunque extrañe la dulzura de la nube baja que disimula los pinches de las espinas del alma....

Mapa nuevo