lunes, 19 de abril de 2010

Se llamaba.....




Recuerdos... muchas veces catapultados ante una palabra, un aroma, una estampa.
Era una tarde de otoño, de esas en que los aromas se tornan todos del tipo que emiten los hongos, las nueces, las avellanas...
Esa tarde, en que el sol temblaba entre las hojas doradas y hacía que todo se tornara melancólico... yo entré en la sala y le vi.
Buscando entre las hojas del un libro quién sabe qué palabra o que frase que encerrara en si misma un sortilegio que quería usar con premura.
Me acerqué sin mucho preámbulo y me quedé quieta a su lado , en silencio. No quería que esa quietud se rompiera por temor a no se qué catarata de silenciosos dolores fuesen derramados sobre la mesa.
Solamente quieta, muda, acompañada tan solo por una respiración suave, me quedé observándola.
Ella pasaba sospechosamente a ritmo las hojas del libro antiguo. Hasta ella misma con su bata y su cabello sujeto por la toalla semejante a un turbante, parecía compuesta para estar en pareja con la edad de los escritos que urgentemente curioseaba.
Al rato, de un golpe cerro y arrojó lejos de si lo que hasta mi llegada la tenía ensimismada.
.......
"¡Nada! me dijo, como respondiendo a mi muda pregunta....
"¡Nada!¿ Entiendes? ¡Nada de Nada!"
"¡Vacía estoy! ¡Vacía he quedado!"
"Mi interior llora lágrimas rojas porque lo he perdido...
"¡Comprendes que no tengo respuestas para ello?
"¡Nada! ¡Vacía estoy!...
"¿Quién puede comprender este miedo y dolor que me acompaña?
"Todo mi ser llora lágrimas de sangre por el que no pudo ser y yo ya amaba!
......
- Creo entender... balbucee.. muy dulcemente.
.....
"¡Cómo puedes saber lo que yo siento?"
"¿Cómo puede alguien contestar a mis preguntas?"
"¿Quién puede decirme a dónde van lo que no nacen?"
"¿A dónde son recibidos los que no conocieron las caricias de su madre o bebieron la leche de sus pechos?
"Dime..!! Tú !!! Dímelo por favor!"
"¿Quién puede consolar a mis entrañas preparadas para ser su casa, su alimento, su nido ... y hoy no es nada? Vacía se ha quedado y con ella así quedó mi alma sin consuelo?!"
....
Yo le abracé y ella me dijo entre sollozos:
.....
- "Claudio... se llamaba Claudio"........
- "Yo te entiendo, le respondí... ya lo he pasado!"
.....
Quedamos en silencio, abrazadas.... y hoy recuerdo ese momento y me invade la misma sensación de soledad y duelo.
...

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