lunes, 24 de agosto de 2009

Te acordás hermana?

Te acordás hermana qué tiempos aquellos?


Cuando se paseaba en jardines ajenos como si fuesen propios?
Cuando estirando las manos tomabas las flores que traías a casa?
Cuando las "siestas" eternas las llenábamos de cuentos, excursiones, o de dulces galletas?


En esos tiempos era delicioso pegar a nuestra nariz la goma nueva, la que llamábamos "goma de miga" que borraba nuestros trazos de lápiz como si fuese mágica.

Y hablando de olores...
Los lápices nuevos! El olor a pinturitas... mezcla de madera y cera coloreada.
El porta-folios de cuero! Puro cuero de vaca! conservando dentro de él el aroma del cuero curtido y la tinta.pomada que le daba buen brillo!

Te acordás hermana? El olor a torta de coco que hacía mamita en el horno de la cocina a kerosene? Hum... glup... nunca más algo tan rico!

Y el olor que desprendía el chocolate espeso que preparaba en la olla con la leche sin conservantes... con la capa de crema que se formaba espumosa y deliciosa?...

Y el pan con manteca?
Y el pan con manteca y azúcar a terrones?

Y la pizza!... que como gorriones sobre un mismo pan, nos disputábamos peleando un lugar en el mostrador, de tan deseosas de comenzar a comerla?
Que para llegar, estirando la moneda para canjearla por una porción caliente y chorreando mozzarela, nos empujábamos unos a otros.
Y eso era lo que se daba a la salida del cine "Gran Atlántico" luego de ver tres películas al hilo.

Aromas de paraísos en flor!
Aromas de la flor de nardo que llevábamos a los actos históricos del cole...
Aromas a comidas típicas de cada casa de nuestra manzana de Alvarez Thomas al l600

La emoción de estrenar las botitas de Grimoldi cada invierno, acompañadas siempre por las medias trescuartos de lana y con rombos.

Esos tiempos de antaño!
Cuando la seguridad no nos preocupaba hasta el punto de no poder salir!
Cuando vivíamos con las puertas sin llave!
Cuando una madre, cualquiera, era la madre de todas en cuanto a cuidado y reprimenda!
Donde el vigilante no nos perdía el ojo cuando andábamos por la calle, ya sea jugando en la vereda o cruzando la avenida.

Qué tiempos aquellos, hermana querida.
Cuando "nadie" había muerto!
Donde los días duraban muchísimo. Alcanzaba para estudio, juego, aprendizaje de manualidades y para hacer travesuras....

El aceite Olavina?
Que hacía tan ricos los platos de fritos... y que no nos hacía mal?

La barra de hielo?
El pan casero que llevábamos a casa envueltos en un gran repasador ?

Qué pronto pasó todo!

Las idas y vueltas del colegio!
Las idas y vueltas del conservatorio de piano!
Las idas y vueltas de la Av. El Cano cargadas de los libros nuevos!
Las idas y vueltas del normal!
Las idas y vueltas de algún baile!

Las risas e historias compartidas de cama a cama en nuestro cuarto hasta que se oía un "duérmanse de una vez que es tarde" desde la habitación de nuestros padres!

Todo quedó lejos en el tiempo pero cerca porque están en mi corazón.
Por eso es que pregunto:
Existirá otra persona en el mundo que se pueda querer de tal manera?
Se podrá confiar en alguien como uno confía en su hermana?
Podré esperar compartir una pequeña porción de vida como lo he hecho contigo?

Dicen que el lazo entre hermanos es más fuerte que entre padres e hijos.
Y creo que puede ser así.
Porque lo que se comparte entre hermanos no se puede compartir con nadie más.... y por más que ocurran confusiones o desacuerdos, en el tiempo... eso es aparte... eso no puede borrar lo vivido en los pasos primeros y formadores de la vida.

Te acordás hermana qué tiempos aquellos? En los que las dos estrenábamos la vida?
Cómo olvidarlo?
Si son los que llenan los espacios de los sueños y recuerdos en todo momento?

Te acordás hermana...?
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