domingo, 6 de diciembre de 2009

Algo para los hermanitos!












Una vez más la despedida. Esta vez no me enojé ni lloré delante de ellos.

Porque he tratado de modificar mis expresiones, no llorar en cada despedida.

No pelear , buscando que el adiós duela menos.

Primero se marcho Caludita, el hada de los sueños, el ser todo luz y cariño...

Tan especial es mi niña rubia, que todo ella lo transforma en poesía o belleza.

Claro que no en los momentos en que monta en cólera... porque es una tormenta sin contención alguna.

Si ! Ella se fue y se me partió un ala.

Pero aún quedaba Andrés su amado hermano!

Y compartir con él fue un gran regalo.

Una bella persona y muy querida por todos los de la casa.

Así fue que Andrés se sumó a nuestra familia.

Y ayer partió para su tierra.

Y tampoco peleé ni lloré

tuve un buen aguante...

Pero luego que cerró la puerta y fue en busca del camino de regreso a casa, fui todo llanto y el corazón se me vistió de luto.

Pasará!

Pasarán los días y se irá menguando el dolor!

Pero el lugar que ocupan en mi corazón y mi historia siempre estará esperando que una visita haga que el milagro posibilite que revivan nuevamente el compartir en familia.

Sí! Digo Familia !

Porque es así que fueron aceptado al igual que algunos otros:

Como hijos y hermanos!

Así que aquí Claudia y Andrés está esta:

Su Familia Porteña

que les espera con los brazos abiertos para cuando gusten....

Para ustedes, los que han compartido nuestra vida de hogar en Buenos Aires y luego han seguido su ruta... Para ustedes les regalo un poema de Gabriela Mistral que se refiere al "Adiós"

En costa lejana.....y en mar de Pasión,
dijimos adioses
sin decir adiós.
Y no fue verdad
la alucinación.
Ni tú la creíste
ni la creo yo,
«y es cierto y no es cierto»
como en la canción.
Que yendo hacia el Sur
diciendo iba yo:
«Vamos hacia el mar
que devora al Sol».
Y yendo hacia el Norte
decía tu voz:
«Vamos a ver juntos
donde se hace el Sol».
Ni por juego digas
o exageración
que nos separaron
tierra y mar, que son
ella, sueño y el
alucinación.
No te digas solo
ni pida tu voz
albergue para uno
al albergador.
Echarás la sombra
que siempre se echó,
morderás la duna
con paso de dos…
Para que ninguno,
ni hombre ni dios,
nos llame partidos
como luna y sol;
para que ni roca
ni viento errador,
ni río con vado
ni árbol sombreador,
aprendan y digan
mentira o error
del Sur y del Norte,
del uno y del dos!

2 comentarios:

Alita dijo...

Lindos sentimientos...encontradosm sutiles y muy bellos...
Por google te encontré y la verdad que me gustó dar unas leiditas a tus publicaciones...espero que no te moleste...Besos

jengiskan dijo...

un vez amica mia carissima

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