martes, 27 de julio de 2010

Aprendí a aquietarme...




Corrí... y no llegué.
Llamé ... nadie me oyó.
Lloré ... no hubo consuelo.
Grité ... no logré un eco.
Callé ... y me preguntaron.
Reí ... y me ecompañaron.
Silencié ... llegó al remanso.
Descansé ... y redacté historias.
***

No hay comentarios:

Mapa nuevo