domingo, 21 de febrero de 2010

ANSIEDAD!!!

.

Hace mucho mucho tiempo, más de mil antes de Cristo... Existía un hombre poderoso que tenía una sola hija, muy pero muy bella....



Bella, que así se llamaba, vivía terriblemente ansiosa porque no podía conseguir que alguien la amara y le propusiera casamiento.



Bella, era como se estilaba en esa cultura milenaria, una mujer virtuosa, preparada en todo lo que hacía para ser una compañera idónea, amén de todas las joya y bienes que la acompañaban.



Cuentan que eran tantos sus collares de perlas valiosísimas que nadie podía tener noción de lo que ellas sumaban.



La joven, oraba y meditaba, y aunque no estaba bien visto que la mujer supiera letras, ella se internaba en la biblioteca de su padre y buscaba el porqué de su desdicha.



.

Así fue que en un antiguo libro encontró Su Verdad! y Su Solución.




Allí descubrió que ella en un día y en un instante preciso de la noche, podría casarse. Era su única oportunidad. No habría otra.





Fue corriendo y le dijo a su padre envuelta en nerviosismo y ansiedad....



"Padre... padre!!! Mire usted!!! Hay un instante en toda la historia de mi vida en el cual yo podré contraer matrimonio, si no lo hago en ese preciso segundo...ya nunca podré hacerlo y no le podré dar descendencia.... Padre, padre! ayúdeme!!!"



En medio del clamor de su hija, el padre asintió y le prometió a su hija que le brindaría toda su ayuda y ella podría casarse y darle descendencia.



La joven con su gran carga de ansiedad le clama al padre:



- "Pero padre cómo podré saber el segundo, el instante preciso... si de noche el sol no nos marca el tiempo en los relojes?".



El anciano padre le contesta con su vos cargada de esperanza y decisión:



- "No te preocupes que hay forma de medir el tiempo durante la noche... y yo lo haré".



El señor se retiró y en privado armó un reloj de agua. Éste consistía en un gran cuenco de agua y flotando en él una pequeña cáscara de coco que tenía en su base un orificio por el que penetraba el agua... Cuando el cuenco se llenaba se hundía y marcaba la hora exacta.

Ese sería el momento, el instante en que la joven Bella podría casarse.



El padre le informó a su hija. Entonces con suma rapidez y muchísimo apuro... prepararon todo para que esa noche en el instante propicio se realizara la boda.



Cuando ya faltaba poco para que el cuenco se llenara... la joven Bella que angustiada y desesperada mordía uno de sus collares de costosísimas perlas... se inclinó sobre el "reloj de agua" y en ese instante se cortó el collar.



Todos dirigieron la mirada a las múltiples perlas de gran valor cada una y que estaban rodando y saltando por todo el salón... y ninguno observó que una, la más pequeña, había caído sobre el cuenco de coco y había obturado el orificio y ya no entraba el agua....



Nadie se dio cuenta que el reloj se había parado!!!



Nadie se dio cuenta que la ansiedad de la joven había provocado que el instante preciso pasara sin que el reloj pudiese avisarles.



Y así fue que la ansiedad de la joven alejó para siempre la posibilidad de contraer matrimonio y darle descendencia a su padre.



Muchas veces la ansiedad estropea nuestros mejores planes, nuestros más deseados acontecimientos....



Y otras tantas desviamos nuestra mirada en lo "costoso y vanidoso" y dejamos de observar lo más valioso. . .¡ "lo óptimo". !





Espero que el cuento les haya agradado....






.-

No hay comentarios:

Mapa nuevo