martes, 25 de noviembre de 2008

DEJA VÚ - Tercera Parte






* Varias veces le ocurrieron cosas "especiales" a Curiosa.
Por ejemplo, un verano terriblemente caluroso, a la hora de la siesta forzosa, en la que todas las provincias- que por la sensación térmica y por tradición paran toda sus actividades por varias horas-.... ella quiso salir de paseo por el centro de Santa Fe de la Vera Cruz.
Acompañada por su primo, pues fue el único que se atrevió a hacerle de guía turística, se fue muy contenta rumbo a su objetivo....

Claro que tenía tan solo 20 años de edad, y lógicamente no quería perder horas durmiendo cuando podía salir en busca de aventura y conocimiento.

Así fue cuando en pleno centro de la ciudad, sintió nuevamente la necesidad de ir a la búsqueda de "algo"....

Entonces con un:"seguime"... dirigido a su jovencísimo primo.... se largó raudamente a cruzar la calle hacia la derecha, luego dobló por una lateral y luego apresuró su paso hasta llegar a mitad de cuadra ante un casa de la época de la colonia.

Y allí quedó petrificada, mirando de arriba a abajo y de derecha a izquierda la reja que daba fin al zaguán de piso rojo y de hermosísimas mayólicas en sus paredes.

Finalmente con un intenso suspiro... de dice a la Gran Reja: "Cómo te robaría".

Es que más que una reja de hierro, parecia un encaje, una filigrana, guardaba y exponía tal Arte que no pudo expresar con otras palabras lo que sentía en su corazón. La luz que atravesaba cada curva, cada permiso dado para que pasara, formaba otro encaje con dibujos más alargados en el piso del recibidor...

Y quedó frente a "eso" y se dedicó a admirarlo y luego volvió a repetir en voz alta: "Te robaría"... "Te juro una y otra vez que te robaría"....

Lo había dicho con tanta fuerza, que sin pecar de indiscreción, una voz le respondió "¡Si no fuese pecado yo también lo haría!"

Se volvió asombrada y allí detrás suyo observando también la reja, se hallaba... ¡un sacerdote!

Prontamente surgió entre ellos gran empatía y Curiosa rápida para las preguntas se dirige al cerdote con un... "¡Conoce la casa, conoce su historia?"

El sacerdote le dirige una mirada entre cómplice y cálida y le responde:"Quiere pasar?.... Le gustaría?... Yo vengo a hacer una visita parroquial... es buena gente... Si gusta?"

"Por supuesto! Contestó la joven y así fué...

El recorrido fué impactante.... Solamente el living-comedor y el patio interno... Pero le resultó a Curiosa más que suficiente.

Pasó por la reja y le guiaron directamente al living... en donde recorrió con su mirada y sus dedos cada ventanal, cada mayólica cada marco , cada reja...

El espacio era increíble, en él se encotraban armados completos 4 juegos de sillones con sus repectivas mesas. Y en "L" salía el comedor con su mesa y sillas para unas 20 personas.

Las ventanas tenían rejas de seguridad... con el mismo dibujo que la principal... pero además en éstas observó que tenían la posibilidad de abrir en su parte central unas puertitas como para poder pasar pequeños bultos a través de ella.

En el patio interior: glisinas, rosales y Santa Ritas de varios colores y en su centro el algibe.

Después con dolor, tuvo que retirarse ... luego de enterarse que la ponían a la venta.

Qué será el final de una casa tan maravillosa? ... Esa era la pregunta que se hacía interiormente....

Se dió vuelta, miró al sacerdote, y le dijo aunque sea que pongan una cervecería... pero que no la derrumben!!!

Y con ese ruego se retiró.... Sin antes mirar nuevamente las rejas la Gran Reja y las que daban a la calle y que en medio de ellas tenían esas pequeñas puertas que le hacían pensar, si las niñas de la casa no habrán recibido presentes y entregado cartas a deshoras y en oculto de el permiso de los mayores de la casa...

En fin, Curiosa, una vez más con su imaginación y su deja vú se alejó conversando con su primo Sergio....


......










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